La formación continua es un derecho permanente de los trabajadores que constituye un elemento para favorecer la igualdad de oportunidades y la promoción personal y profesional ante la continua evolución de los nuevos sistemas de producción, motivados por la implantación de las nuevas tecnologías que le afectan al sistema laboral. Existen estudios de la Unión Europea que demuestran que la calificación profesional a través de la formación permanente es motivo de creación de empleo, de mantenimiento de los existentes y de expansión empresarial mediante la atracción de inversiones de capital.